Ya ocurrió en 2004, aquel año los más pequeños no pudieron disfrutar de las habituales atracciones pensadas para ellos. “Los caballitos”, “el saltamontes”, “el tren de la bruja”… desaparecieron de las calles ourensanas debido a la falta de acuerdo en cuanto a la tarifa que tendrían que pagar las atracciones por ubicarse en la ciudad.
Ahora su ausencia [...]



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