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Los chozos del Suido

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Hablábamos  hace poco de los hórreos y los hornos, y ahora conoceremos un nuevo amigo: el chozo, construcción en piedra de neis que servía para cobijar a los pastores que se turnaban para cuidar el ganado.

Chozo típico en el monte.

El estilo arquitectónico de estas construcciones populares denuncia su pasado románico, originándose posiblemente en los siglos XII y XIII.

Constan de una única habitación y están construidos en piedra de neis, roca de origen volcánico como la pizarra o el basalto. Mientras que el chozo albergaba a los pastores, se hacían otras construcciones aledañas que servían, algunas para guardar terneros, como los “cortellos” y rediles, cerrándose todo el conjunto con grandes losas verticales que señalaban los límites de cada uno. Se construían en la falda de la sierra, integrando el tejado a la pendiente del terreno, lo cual facilitaba la construcción, y se llegaba a ellos por caminos de piedra.

Otras características del chozo son el espesor de sus paredes, que podía ir desde sesenta centímetros hasta casi un metro, la pequeña puerta de entrada que no contaba con elementos de cierre, aunque de alguna manera debían protegerse y mantener el calor del interior. Coincidentemente las ventanas eran muy pequeñitas, orientadas al este y oeste, posiblemente para aprovechar toda la luz solar posible.

En el interior se encontraron hornallas para el fuego y lugares que debían servir para guardar comida y objetos personales.

La parte exterior aparecía grabada con los nombres de los pastores y un elemento llamativo de estas construcciones, lo único decorativo que tenían, es el arco y las dovelas que lo componen. Los techos eran de doble vertiente cubiertos con grandes piedras lisas que se colocaban unas sobre otras a manera de tejas y sobre las que se acumulaba tierra y musgo que servía para mantener el calor en invierno y la frescura en verano.

Se los ha encontrado en Abelenda y San Vicente, los más grandes; otros más pequeños en Mangüeiro, Oroso y San Xusto. El más curioso es el de Cernadas que sitúa el tejado al nivel del monte.

El vocabulario del chozo nos informa:
Fornelas: bancos adosados a la pared
Fornatín: hornacina
Piltra: posible lecho
Bufardo: ventanuco.

Foto: vía Flickr
Más información: http://www.concelloavion.org

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